Temor y temblor (1.ª. parte)
Cuando yo haya muerto, bastará mi libro para volverme inmortal. Se leerá, se traducirá, y el espantoso pathos que encierra hará temblar. Cuando lo escribí, oculto tras un flâneur, nadie sospechaba su seriedad. Muerto, seré figura irreal y sombría… y el libro resultará pavoroso.