Hamlet
La pieza más extensa de Shakespeare es una obra de venganza. Pero, sobre todo, es una obra que traspasa límites: los juegos de palabras de Hamlet suponen trazos de comedia en una atmósfera esencialmente trágica donde los límites entre representación dramática y vida real quedan difuminados; la venganza finalmente se consuma en una escena en que, como exhibición lúdica, se actúa un combate.